Atasco en el Hércules de Cubillo

La CRóNiCa | Atzeneta (2-0) HÉRCULES
Ante el Atzeneta firmó un partido más propio del pasado que del presente

Texto: Gonzalo Blanes (@gonzaloblanes) / Foto: @cfhercules 

Cuando algo funciona bien no merece la pena tocarlo. Es un axioma que aplicado al fútbol significa repetir esquema o alineación cuando vienes de un buen partido. Eso debió pensar David Cubillo al acabar el envite ante el Alcoyano, y por eso repitió once ante el Atzeneta, con la única novedad de Manu Garrido (sancionado la semana anterior), por David Sánchez. El problema es que el empate anterior estuvo repleto de estrecheces, incluso recriminadas por el Director Deportivo. La repetición del error lleva a otro más grande. El equipo se atascó en ataque y decepcionó en ambición. Los de David Albelda ganaron su primer partido en casa siendo más cancheros, más listos. Algo que no debe permitir el actual Hércules.

Las sensaciones fueron más propias del pasado ejercicio que del presente. Deslucidos con balón, arcáicos en la construcción, lentos en la circulación y con fallos no forzados por doquier. Quizás el empate hubiese sido lo normal al descanso. Pero los locales encontraron petróleo por la banda izquierda defensiva de los alicantinos, y lo aprovecharon para anotar el primero. Otro primer tiempo sin pegada y apegados a la mediocridad.

En la reanudación esperábamos cambios, en el once y en el estilo. De salida más de lo mismo o incluso peor. Por detrás en el marcador ya era inadmisible el toqueteo insulso. Cubillo, justo es reconocerlo, buscó soluciones en forma de cinco cambios. Entraron Benja, Pedro Sánchez, Erice, Raúl Ruiz y David Sánchez. Mucha madera para un barco sin timón. Hubo un atisbo de reacción, con dos ocasiones para Benja y Pedro Torres. Pero aquí se apagó todo.

En la recta final ni se achuchó a un equipo que suele palidecer en los minutos finales. Para colmo llegó el segundo en una contra rozando la humillación. Dura derrota, de las que escuecen. De las que deben invitan a la reflexión y a los cambios. La temporada y el proyecto no merecen una semana tan tensa. Es innecesaria. El equipo debe ser más creíble por mimbres y rivales. Un vestuario tan opaco como el blanquiazul hará bien esta semana en cerrarse, encerrarse, alzar voces y buscar soluciones. Ante el Valencia Mestalla, lo de hoy debe quedar en un borrón, en un mal sueño. De lo contrario, estaremos en el enésimo entuerto en al actual etapa en Segunda B.

PUBLICACIONES RECOMENDADAS:

DÉJANOS UN COMENTARIO!