Carbón del malo para el Hércules

La CRóNiCa | At.Baleares – HÉRCULES
(2-0) Los de Planagumà arrancan el año superados por su rival en la primera mitad

Texto: Gonzalo Blanes (@gonzaloblanes) | Foto: @booksportlive

No fue el inicio de 2019 esperado o soñado. Dolía ver en el banquillo a Nani, Pablo Íñiguez y Álvaro Pérez, mientras el Hércules se desangraba por detrás. En veinte minutos aparecieron los fantasma del pasado. Con pasividad en el primer gol y mala defensa en un córner, para encajar el segundo. 

Sin fútbol en el centro del campo. Con un juego directo inocuo y un rival mejor adaptado al entorno. Sólo Falcón se salvó de una nefasta primera mitad. El meta evitó el tercero con dos paradas de mucho mérito. Al menos mantuvo en pie al equipo antes del descanso, ante un Baleares superior en casi todo. 

No hubo cambios en el descanso. Y eso que el partido dibuja una idea, Candela y Miranda juntos no carburan. Son buenos pero no parecen compatibles. El juego directo tampoco va con este perfil de equipo. Y no se generaba nada desde los saques de esquina. Demasiados peros para soñar con la remontada nada más comenzar el segundo periodo. 

Hubo intención, no es una cuestión de actitud. Aunque el dos a cero, en algunas fases del partido, parecía una cuesta arriba insuperable. Nani y Juli entraron para estar más en contacto con el balón y darle ritmo al partido. Adrián y Miranda fueron los sacrificados. Planagumà buscaba lo que no encontró. Aunque los locales dieron un paso atrás, conocedores del botín que atesoraban. 

Poco cambio el guión con los cambios. El Hércules tenía más el balón pero muy lejos del gol. Lo del nueve es un grito sobre el césped. Sin gol no hay opciones, sin refuerzos en ataque el equipo se queda a un paso de ser creíble. El mercado invernal va a marcar el futuro real de este proyecto. Para ilustrarlo, Emaná solo y en posición correcta, estrelló el balón en el travesaño. En una mezcla de mala fortuna y carencia de gol. 

Esa jugada pudo cambiar la historia del encuentro, pero el partido no estaba para concesiones. Se perdonó con un equipo más coherente. Se creció con balón y empezó el equipo de Planagumà a carburar y merecer el gol. Carl salvó un disparo seco de Carlos Martínez. Entonces apareció lo de la mala fortuna, que en fútbol en momentos clave tampoco viene mal.

El Hércules jugando mejor no alcanzaba para marcar. Lo del delantero se descubre viendo un rato jugar al equipo. Lo único elogiable es que no se bajaron los brazos, los futbolistas se lo dejaron todo para levantar algo que estaba muy perdido. En ese aspecto nada que reprochar. Acaba así una primera vuelta de más a menos, ilusionante en su inicio e insulsa en su final. Será cuestión de que los Reyes traigan algo con retraso, para empezar 2019 hubo carbón del malo.

PUBLICACIONES RECOMENDADAS:

DÉJANOS UN COMENTARIO!