El nuevo Hércules se queda muy corto

La CRóNiCa | Villarreal B (1-0) HÉRCULES
El equipo de Mir mejora en defensa, pero se le hace eterno el partido

Texto: Gonzalo Blanes (@gonzaloblanes) | Foto: @cfhercules

Lo que vive el Hércules es una situación de emergencia, inesperada y poco habitual. El equipo se ha metido en el pozo y solo vale salir, sin importar en exceso las formas. Sin embargo, aunque el fútbol no son matemáticas, al final de una Liga regular las cuentas suelen cuadrar. Cuando en invierno necesitas oxigeno, la clave es firmar jugadores con ritmo. Traer buenos futbolistas inactivos implica un periodo de adaptación, que puede condenarte al descenso. La nueva comisión deportiva ha decidido firmar jugadores lejos del alto nivel competitivo. Las consecuencias pueden ser funestas.

Lo de ahora es difícil que los futbolistas quieran venir al Hércules, debe acotarse. Cuando se presenta un proyecto atrayente, con ingredientes para el optimismo, es más sencillo convencer. Pero desde la improvisación las cosas se atascan. Primero fue aquello de la dificultad de dar bajas por los altos contratos. Se han marchado Mirada, Alejandro, Carlos y Samuel lesionado. Por lo tanto, eran cuatro fichas para maniobrar. Los elegidos, Carlos de Lerma que viene de Tercera, Niko Vergos inactivo un año en Grecia, Olavide sin equipo desde junio y Bruno Perone. El central es el único que llega con ritmo y hoy ha sido el más eficiente. Era tan necesario firmar un central, que sin entrenar ya ha jugado y sumando. Cuanto tiempo perdido.

Niko Vergos, a falta de afinar la puntería, ha destilado esfuerzo y trabajo. Eso sí, como al equipo el partido se le hizo eterno. Pero Vicente Mir decidió darle los noventa minutos. Le sobraron treinta, acabó liquidando una buena contra de Yeray. Desde febrero del 2019 no jugaba, y le damos el encuentro entero. No sólo firmamos jugadores que deben actualizarse, encima les sobre exponemos. Por cierto, eso implica riesgo de lesión. Como cuando vienes de entrenar en el ritmo de un Tercera madrileño y te pones al nivel de un Segunda B. No son casualidades.

Olavide es otro ejemplo. Sin equipo desde el verano, salió sin el ritmo de competición que hace falta. Tiene cosas, pero el Hércules las necesita ya. Con todo esto, el equipo estuvo aseado. Salió mal al encuentro, mejoró con los minutos. Yeray rozó el gol y se defendió ordenado. Pero entre los cambios traviesos, las dudas existenciales y la juventud del rival, los minutos pesaban como losas. Para acabar con el gol en contra. Tampoco la suerte acompaña. Ligera mejoría, con Teo tapando con acierto por la banda, a la espera de Raúl Ruiz que llega mañana. Falcón evitó que el gol llegase antes, lo que muestra que tampoco fue un partido para enmarcar. El proyecto viene tan envenenado que a veces lo poco parece suficiente. Pero no lo es.

Pero este «nuevo Hércules» se queda aún muy corto. Hace falta más, con jugadores al ritmo necesario. Toca rezar para que los inactivos no empiecen a caer con problemas musculares. Esperar un poco de fortuna y unirse para escapar del pozo. Hoy quedó patente la necesidad de un central. Ya ha llegado. Pero dejen de mandar WhatsApp buscando descartes y busquen en el pasado herculano ayuda. En situaciones de urgencias todo es poco y hay gente con ganas de ayudar. No se cierren en sus reuniones a tres, ábranse, es una situación límite y esto para sacarlo necesita de TODOS. Reflexionen, el tiempo se nos agota.

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